El último emperador fue la primera producción occidental que recibió la autorización completa del gobierno de la República Popular China para filmar dentro de la Ciudad Prohibida en Pekín. Las inmensas locaciones y los miles de extras militares reales le otorgan a la película una escala auténtica y monumental.

: The soundtrack is a celebrated collaboration between Japanese composer Ryuichi Sakamoto , David Byrne (of Talking Heads), and Cong Su, blending traditional Chinese sounds with Western orchestral elements.

En la penumbra de una sala iluminada por la tenue luz azul de una pantalla, Mateo navegaba por un laberinto de menús y enlaces. Fuera llovía con la cadencia monótona de una ciudad que nunca descansa; adentro, la web prometía mundos. Entre cientos de títulos, uno llamó su atención: "El último emperador". No era la versión histórica ni la épica que todos conocían, sino una leyenda urbana digital—una copia perdida que, según los foros, contenía un fragmento que cambiaba cada vez que alguien la veía.

Sin embargo, ver El último emperador a través de portales de distribución no autorizada conlleva varios inconvenientes graves:

As China is torn apart by revolution, the adult Pu Yi is cast out of his prison-palace and into the modern world. He becomes a playboy in the treaty port of Tientsin and, most tragically, a puppet emperor for Japan's imperial ambitions in the state of Manchukuo. The film follows his arc from supreme ruler to puppet, to prisoner, and finally to his last chapter: an unremarkable gardener in Beijing, a humble role that finally offered him the freedom and anonymity he had never known.